NO FALTAN EMPLEOS Revista Mundo Ideal 108 -Jul 2003

Publicado en por SEICHO-NO-IE DE ESPAÑA

Raph Waldo Emerson (1802-1882), célebre poeta americano, dijo: “De los innumerables combinados de la vida, existen solamente uno que contiene el cóctel perfecto”.

 

 El se refería al tipo de persona que posee todas las cualidades esenciales en perfecta armonía. Esa tipo de persona, posee mirar mágico, pero no lánguido, ni excesivamente calmo. Es un mirar que contiene el fulgor de la llama, que sin embargo su agudeza es ablandada por el amor. Esa persona, a pesar de actuar con sensibilidad delante de todas las cosas, no es melindroso, ni liviano. Además de tener una visión  global de todo, también es cuidadosa en los detalles. Es magnánima y perspicaz, capta muy bien todas las impresiones y tiene capacidad de conciliar y asimilar todo lo que es bueno. La felicidad acompañará siempre a ese tipo de personas. Naturalmente usted debe convertirse en una de esas personas.

Lo primero que notamos al fundar una nueva asociación, es la falta de individuos dotados de suficiente capacidad para liderar todo y para elaborar un cuidadoso plan. Es común escuchar lamentaciones de que es muy difícil encontrar individuos con esa capacidad. ¿Por qué es tan difícil encontrar individuos con esa capacidad? ¿Por qué es tan difícil encontrar líderes?

Dicen que Diógenes, filósofo de la antigua Grecia, andaba en pleno día con una linterna encendida en la mano a la búsqueda de un ser humano gritando: “hombre, hombre”. Iba para la plaza pública y gritaba:

-¡Júntense, hombres! ¡Júntense, hombres!

Muchos curiosos se aproximaban queriendo saber de que se trataba. Entonces él gritaba:

-¡Estoy buscando un hombre y no niños.

 

NO FALTAN EMPLEOS.

El mundo está buscando “seres humanos verdaderos”, difíciles de encontrar. La mayoría de los que buscan empleo no son “seres humanos verdaderos”.

El verdadero ser humano es un ser perfecto y no un ser incompleto. Aunque alguien tenga un gran talento en cierta actividad, si ese talento obstruye su perfecto desarrollo como ser humano, el será una persona incompleta y considerada excéntrica. Cuando la persona pierda la capacidad de armonizarse con el TODO, deja de ser un verdadero ser humano, y se convierte en una especie de deficiente.

 

Existen muchos artistas y religiosos excéntricos. Para que una persona se convierta en un verdadero y gran artista o religioso, precisa conocer muchas personas. Precisa vivenciar las tristezas y las alegrías en las más variadas circunstancias de esta vida, y trascendiéndolas, alcanzar un estado espiritual elevado que lo torne capaz de analizar todo de un modo objetivo. Aquel que conoce únicamente su propia vida, en caso de ser escritor, tan solo conseguirá escribir libros basados en su vida particular. Solamente las personas que conocen las más variadas emociones humanas consiguen ser grandes escritores como Shakespeare o Balzac, capaces de describir innumerables personajes con imparcialidad.

En cierta ocasión, el músico Akira Eto, que logró un trofeo en un concurso de composición musical en Viena, dijo: Composiciones musicales hechas de manera improvisada son realizadas bajo inspiración, y surgen de manera fácil y repentina. Pero, para componer una gran sinfonía ejecutada por innumerables instrumentos, es necesario efectuar cálculos matemáticos minuciosos, comparables a los cálculos necesarios para la construcción de un gran edificio. Las nociones de matemáticas superior que adquirí en la escuela técnica donde estudié me fueron de gran utilizad para, más adelante, componer músicas sinfónicas.

La comprensión de los incontables problemas de la vida es imprescindible para la producción de grandes obras.

  

 

LA PROFESION SIRVE COMO AUTOENTRENAMIENTO

PARA SERVIR A LA HUMANIDAD.

 

No se debes buscar una profesión con la única intención de ganar dinero.

Se debe tener una profesión o trabajo por las siguientes razones:

1º) Para que, a través de ella, manifestemos el Amor de dios, esto es, trabajar en pro de la felicidad humana. (Beneficiar al mayor número de personas)

2º) Para exteriorizar la capacidad latente, perfeccionarla y efectuar el auto-entrenamiento, de modo a formar una gran y profunda personalidad, que no se deje vencer por las dificultades; una personalidad que sea atenta y cuidadosa en todo, y que conozco la alegría de colaborar con hermanos y compañeros.

 

El dinero que se recibe como remuneración por el trabajo es simplemente un mérito de la trayectoria del perfeccionamiento de la personalidad, y no el objetivo principal de la profesión. La persona cuya vida no está dedicada al bien, que vive ofreciendo su utilidad, o sus valores, visando tan sólo el dinero, aunque consiga trabajar con una alta remuneración, está desempeñando un trabajo que no difiere de la prostitución, en el sentido de “venderse”.

 

Existen individuos que consideran tan solo el importe de la remuneración, y no consiguen percibir a la profesión, o trabajo, como una oportunidad de auto-perfección, y teniendo por objetivo tan sólo el aumento de las ganancias, promueven conflictos entre las personas o exacerbados por la hostilidad y el odio, acaban provocando la deformación de su propia personalidad, lo que es realmente lamentable.

 

La personalidad ideal del ser humano, que es la suprema auto-manifestación de Dios, es una personalidad armoniosa y equilibrada.

“Personalidad culta” no es simplemente aquella que destaca en tan sólo un área del conocimiento humano. Por más que la persona sea proficiente en música o habilidosa en la producción de obras artísticas, no significa, necesariamente, que sea culta. Tampoco se puede considerar culto a alguien que sea capaz de dominar a millones de personas valiéndose del poderío militar.

Personalidad verdaderamente culta es aquella en la cual la erudición, la inteligencia, el amor, la comprensión, la compasión, la generosidad, en fin, todas las virtudes humanas esenciales están armoniosamente desarrolladas. El individuo con tal personalidad es el que realmente merece ser llamado ser humano.

 

 

EL OBJETIVO DE LOS JOVENES DEBE SER EL DE CONVERTIRSE EN INDIVIDUOS CON ESA PERSONALIDAD.

Jóvenes, analícense a sí mismos. Abandonen los preconceptos, dejen de ser parciales. El mundo precisa de personas con mente armoniosa e imparcial. Muchos jóvenes se pierden a mitad del camino, se desaniman y fracasan, porque, en la osadía de la juventud, no tienen la serenidad mental para observar el Todo, y dejándose llevar por ideas tendenciosas y preconcebidas. Tan sólo ven un lado de la situación, juzgándolo como cierto y siguen desafortunadamente el rumbo equivocado.

Todo lo bueno y todo lo bello, proviene de Dios. El ser humano nació en la Tierra con el objetivo de manifestar a Dios en este mundo. Únicamente Dios es existencia real; y solamente la existencia real tiene valor. Lo que no es existencia real no tiene valor. Por lo tanto, para aquel que desea vivir una vida de valor, no existe otro camino no siendo el de manifestar a Dios en este mundo.

La palabra “valor” en japonés, es expresada con el término neuchí, el fonema ne significa también “soy” “palabra”. En la Biblia consta: “..y el Verbo era Dios” (S. Juan 1:1)

Las vibraciones de la Vida de Dios son el Verbo, la palabra. La Vida de Dios existe dentro de nosotros como Verbo latente. Es el susurrar de la naturaleza divina dentro de nosotros. Es el clamar del ideal que existe en nuestro interior. Si no vive en conformidad con esa voz interior, el ser humano no sentirá la razón de vivir: “Razón de vivir” es la sensación de que vale la pena vivir.

En el instante en que el ser humano obedezca la orden suprema de la naturaleza divina que en su interior clama “Viva de tal manera”, escuchará las palabras de alabanza proferidas por el Dios que habita en su interior, o sea, sentirá realmente la razón de vivir.

En su esencia, el ser humano es un ser Divino. Por lo tanto, siendo divino, en el mundo fenoménico el ser humano consigue obtener aquello que el mismo descubre y hace que se manifieste.

Por lo tanto, es esencial el descubrimiento de uno mismo. ¿Qué viene a ser el descubrimiento de uno mismo?  Conócete a ti mismo – dijo el filósofo Sócrates.

¿Es usted simplemente una existencia animal, predestinada a ser esclava de los deseos carnales, o es el propio Dios, que es existencia espiritual, de la cual el cuerpo es tan sólo un instrumento?

Existen muchas personas que están en un grado de comprensión intermedio entre esas dos visiones acerca del ser humano. Existen también las que comprendieron de modo general que “el hombre es hijo de Dios”, pero no podemos decir que tengan el mismo nivel de conocimiento interior, pues las personas varían mucho en cuanto al “descubrimiento de sí mismas”.

Por lo tanto es importante hacer un profundo auto-análisis y alcanzar el verdadero conocimiento de sí mismo.

La vida del ser humano se vuelve más sólida, cuando más profundo es ese conocimiento.

Aunque la persona encuentra una base sólida para su vida, tomando conciencia de que el “ser humano es hijo de Dios” no le servirá de nada, si tan sólo se queda en esa base de toma de conciencia. Es necesario, a partir de esa base pasar a actuar para exteriorizar su yo verdadero.

El descubrimiento de si mismo es la toma de conciencia a nivel del intelecto, y la exteriorización del Yo Verdadero es la manifestación de esa toma de conciencia bajo la forma de amor al prójimo y de experiencia de vida.

Tenemos que actuar siempre con amor y exteriorizar a cada instante la fuerza vital en el proceso de manifestar el ideal.

La conciencia de poseer dentro de nosotros la infinita, perfecta y armoniosa naturaleza divina, nos proporciona inmensa alegría y esperanza.

Pero, ¿Será posible hacer realidad esa radiante esperanza de conseguir manifestar la naturaleza divina infinitamente perfecta?

No existe ningún motivo que impida esa realización.

Invariablemente, los agricultores plantan semillas en tierras fértiles, donde ellas puedan germinar y crecer, y nunca en tierras rocosas o áridas. La semilla llamada “naturaleza divina” fue sembrada dentro de usted. Este hecho en si ya es una promesa de que habrá germinación, desarrollo y fruto. Quien sembró fue Dios, que es infinitamente más inteligente que un agricultor. No es posible que El haya escogido un lugar sin posibilidad de crecimiento y fructificación al sembrar la “naturaleza divina”. Dios plantó la naturaleza divina en usted, previendo que habrá, infaliblemente, un buen desarrollo y un buen fruto. Antes de nada, deben creer en este hecho. Usted tendrá la posibilidad de realizar solamente aquello que usted mismo tenga convicción de “poder conseguir”.

Piense, con convicción: Dios está presente en mí, y he de manifestar esa naturaleza divina, ilimitadamente, de forma perfecta y vigorosa. Después es fundamental mentalizar la siguiente determinación: ¡Infaliblemente realizaré…esto! Mi deseo es deseo de Dios.

Los obstáculos que se presenta delante de usted jamás provienen de condiciones materiales. Todo obstáculo proviene de la mente; proviene de pensamiento tales como: no consigo, dudo; vienen del complejo de inferioridad, de la vacilación, de la falta de confianza, de la falta de determinación, o de la falta de carácter.

En el momento en que usted venza todos eses obstáculos, manifestará, triunfante, la naturaleza divina.

 

Mundo Ideal Nº 108. Julio 2003

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