TODOS LOS HOMBRES NACEN CON UNA MISION
Todos los hombres nacen con una misión sagrada. Cuando se adquiere conciencia de esa misión sagrada, las personas comienzan a vivir una vida realmente plena de alegría, además de renacer espiritualmente. La misión sagrada consiste, simplemente, en asumir a Dios: asumirlo a través de la propia personalidad de cada uno.
Dios lo abarca todo. Es la pluralidad dentro de la singularidad. La personalidad de una persona es exclusivamente de ella y de nadie más. Usted nació para hacer brotar su propia personalidad: todos ostentan una belleza individual. De la misma manera, usted nació para desarrollar una belleza personal, que le es peculiar. Tenga, por lo tanto, auto-confianza al expresar su personalidad.
No imite a los demás. El éxito ajeno no se relaciona en nada con usted. Si los demás poseen mansiones o autos caros, eso poco le interesa a usted. Dedíquese plenamente a aquello que sepa hacer con mayor perfección y desarrolle al máximo su talento. Así conquistará la alegría y el entusiasmo en el día a día, y de esta forma los demás llegarán a admirarlo. Porqué usted estará siendo usted mismo.
(Seicho Taniguchi. Como Assumir Deus. In: Acendedor/Fonte de Luz. Nº 261. Saõ Paulo. Seicho-No-Ie do Brasil. Sept. 1991. Pág. 7)